sábado 16 de febrero de 2008



De golpe, una luz extraña se proyectó sobre el camino, y me volví para ver de dónde podía brotar un destello tan singular, porque yo no tenía tras de mí sino el vasto castillo con todas sus sombras. La irradiación procedía de la luna llena que se tornaba roja de sangre, y brillaba vivamente a través de aquella grieta apenas visible antes, que, como decía, recorría en zigzag el edificio desde el tejado hasta la base. Mientras yo miraba aquella rendija se ensanchó rápidamente; volvió a soplar el viento, en un torbellino furioso; el disco entero del planeta explotó de un golpe a mi vista. Perdí la cabeza cuando vi que las grandes murallas se desplomaban. Se produjo un ruido prolongado, un estrépito tumultuoso como mil cataratas, y el estanque profundo y encharcado situado a mis pies se cerró, triste y pesadamente, sobre las negras ruinas de la Casa Usher.

1 conejos pasaron corriendo:

Clockcat dijo...

ya me parecia familiar ese cuento... ^^ es de Edgar Allan Poe no?...
bueno me paso y obvio yo tambien te agrego a mis link asi nos seguimos leyendo

saludoors :)